CAPITULO V

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…y vio una extraña piedra de color lila. Carmen subió y la cogió. Pensaba en cómo podría abrir alguna de esas puertas.

Miguel se acordó del papel de la biblioteca, lo sacó de su bolsillo y cuando lo abrió vio que las letras se transformaban en otras y decían:

“ABRE UNA PUERTA O DE AQUÍ NUNCA SALDRÁS, ELIGE LA CORRECTA O ALGO TE PASARÁ”

Miguel le dio el papel a Carmen y ésta se puso a mirarlo, cuando vio que en la otra parte de la hoja había una pista:

“Adoraban a sus reyes, mas cuando morían en unos edificios llenos de joyas los metían”.

- Me suena, pero ¿qué es? –pensaba Miguel.
- ¡Ya sé, los egipcios metían a sus faraones…! ¡Abre la puerta egipcia, Miguel!

Miguel la abrió y, en el centro de la sala había un manuscrito que decía:

“Son siete piedras que debéis encontrar por todo Barbate e introducir en el cofre”.

- Yo tengo una, la que cogí antes –dijo Carmen.

Sin saber cómo, aparecieron el la calle Agustín Varo y al ver que nadie se fijaba en ellos corrieron hacia su casa. Carmen introdujo la piedra que tenía en el cofre y al momento apareció la pista de cómo encontrar la segunda. Decía:

“Es un lugar histórico donde la gente va a rezar. Busca en el lugar que más suena y la segunda piedra hallarás”.

- ¿A qué lugar histórico va a rezar la gente? –preguntó Miguel.
- ¡Claro, la iglesia es dónde la gente va a rezar, corre, vamos!

Carmen se llevó el cofre a la Iglesia de San Paulino, pero no encontraron nada, de pronto oyeron el din, don de las campanas.

- Escucha, “…el lugar que más suena…” ¡son las campanas! Corre, vamos al campanario.

Subieron al campanario y buscaron por todos los rincones. Vieron que dentro de la campana había una piedra roja. Rápidamente la cogieron y la metieron el cofre y apareció otra pista que ponía:
“No busquéis la siguiente piedra, hasta vosotros llegará, estaos tranquilos, ella sola aparecerá”.

Carmen, por la tarde, fue a esperar a su padre al puerto, ya había llegado y estaba sacando las redes; la niña vio que enredada en ellas había una piedra azul, le dijo a su padre que se la diera y fue corriendo a su casa a decírselo a Miguel.

LAURA PATRICIA CASTRO VILLA 6ºB
ANABEL MUÑOZ SOLER 6ºB
CEIP MAESTRA ÁUREA LÓPEZ

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